

Aprender francés es uno de esos objetivos que muchas personas tienen en su lista de pendientes: “yo siempre he querido hablar francés” “un día de estos empiezo”, “cuando tenga tiempo”, “cuando encuentre el lugar perfecto”. Sin embargo, la mayoría de las veces no es la falta de capacidad lo que nos frena, sino una serie de mitos que repetimos sin cuestionarlos.
En el Institut Français de Langues (IFL) los vemos a diario. Personas con talento, motivación y grandes razones para aprender francés, pero detenidas por creencias que no siempre son ciertas. Hoy te compartimos los mitos más comunes que podrían estar frenando tu proyecto de aprender francés… y por qué no deberían detenerte.


Leyenda imagen: Diferencias de tomar clases presenciales y virtuales.
Este era un problema real en otros tiempos, pero desde hace años ya no lo es. Gracias a los avances en la modalidad virtual, aprender francés no depende de tu ubicación geográfica. Hoy, las clases de francés virtuales permiten acceder a una formación de calidad desde cualquier lugar del mundo.
En el IFL ofrecemos clases virtuales en vivo, ideales para quienes buscan clases de francés flexibles, con profesoras especializadas y un acompañamiento constante. No importa si vives en una gran ciudad o en una comunidad más pequeña: el francés está a un clic de distancia en tu laptop o tableta. La realidad: Hoy día puedes aprender francés con más comodidad y calidad que en una clase presencial, sin importar dónde estés. Las clases virtuales de francés en el IFL ofrecen una serie de recursos pedagógicos que te ayudan a aprender más rápidamente y de una forma interactiva y divertida.
Muchas personas creen que si no toman clases intensivas, no van a aprender. Pero la intensidad no siempre es sinónimo de efectividad.
El aprendizaje de un idioma depende mucho más de la constancia, la práctica y el método que de la cantidad de horas acumuladas en poco tiempo. Para algunos estudiantes, un ritmo intensivo funciona; para otros, un programa regular equilibrado y sostenido en el tiempo es la clave.
En IFL adaptamos los programas a las necesidades reales de cada estudiante, para que el aprendizaje sea sostenible y disfrutable.La realidad:aprender francés no es una carrera contra el reloj, sino un proceso que se construye paso a paso, que se disfruta y claro está que debe adaptarse a la disponibilidad de tiempo de cada persona. Hay quienes pueden cumplir perfectamente con las exigencias de un programa intensivo y así mismo hay otras personas (la mayoría) que han vivido la experiencia de aprender francés exitosamente con un programa regular que se adapta mejor a su disponibilidad de tiempo y su estilo de vida.

Leyenda imagen: butacas de estudiantes.
Es totalmente válido tener preferencia por lo presencial, pero muchas veces esta idea viene acompañada de la creencia limitante de que las clases virtuales son menos efectivas.
Las clases virtuales bien estructuradas ofrecen múltiples ventajas para quienes desean aprender francés: flexibilidad de horarios, acceso a profesores especializados, materiales digitales actualizados y un entorno cómodo para el estudiante.
Además, las clases virtuales eliminan traslados, tráfico y pérdidas de tiempo, haciendo que aprender francés sea más fácil de integrar en tu rutina diaria.La realidad: lo importante no es el formato, sino la calidad que puede ofrecer la institución en cuanto a su programa de estudios, su metodología y la experiencia de su personal docente.
Este es uno de los mitos más comunes… y también uno de los más injustos contigo mismo.
Hablar un idioma nuevo siempre genera inseguridad. El miedo a equivocarse, a pronunciar mal o a no encontrar las palabras justas es completamente normal.
En IFL fomentamos un ambiente de confianza donde cometer errores y utilizarlos para mejorar es parte del proceso. La práctica guiada, la conversación progresiva y el acompañamiento del profesor hacen que hablar francés deje de ser un obstáculo y se convierta en una habilidad que se desarrolla con el tiempo.La realidad: hablar francés no es difícil, es un músculo que se entrena con la práctica constante.
Más que un gasto, aprender francés es una inversión. Un idioma puede ofrecerte muchas oportunidades académicas, profesionales y culturales que impactan directamente tu crecimiento personal y laboral.
Hoy existen opciones flexibles, planes adaptados y modalidades que permiten aprender sin que el costo sea una barrera. En IFL buscamos que el acceso al aprendizaje del francés sea asequible para todos, con tarifas de mensualidad que te sorprenderán porque aportamos muchísimo valor en cada clase! La realidad: Aprender un idioma aporta tanto valor a la vida de una persona que el costo de las clases se convierte en una inversión sumamente valiosa.

Leyenda imagen: Estudiante tomando clases en aeropuerto
Este mito suele esconder una verdad diferente: no es que no tengas tiempo, es que no sabes cómo integrarlo a tu rutina.
Con la flexibilidad de los horarios que se ofrecen las clases de francés virtuales te permiten integrar esta actividad en tu día a día sin convertirse en una carga. Por lo general, dedicar solo unas horas a la semana de forma constante es suficiente para avanzar y ver resultados reales.
La realidad: aprender francés sí es posible, incluso con una agenda ocupada! ¡Todo es cuestión de organización! Además hay que tener pendiente que el tiempo seguirá avanzando, por lo tanto, mientras más rápido tomes la decisión mucho mejor para ti!
La mayoría de los límites para aprender francés no están en el idioma, sino en las creencias limitantes que tenemos sobre su aprendizaje. En el Institut Français de Langues (IFL) te acompañamos a romper esos mitos y a descubrir que aprender francés es un proceso facil, divertido y accesible, para todos!
¡Este es el momento de dar el primer paso!


